DE RAQUETAS EN EL RONCAL

¿Qué os parece un fin de semana en la montaña en pleno invierno? Pues…. un planazo!! Esta vez recomendamos irnos de raquetas en el Ronca. Nos acercamos al pueblo de Isaba, en pleno valle del Roncal, en la Comunidad Foral de Navarra. En plena temporada de esquí.

Edurne y yo nos acercamos el viernes , y de camino paramos en Burgui, pueblo muy conocido por su bajada de almadías, y a la entrada del mismo paramos en una panadería de horno de leña que conocía Edurne a comprar ciertos víveres para el desayuno.

Llegamos a Isaba, y, pasando el pueblo a mano izquierda, en un parking grandecito, allí aparcamos (he subido la localización del parking, y de otros sitios posibles para poder pernoctar al mapa de Navarra de http://historiasdelente.com/mapas-para-el-autocaravanista/ )

Una vez instalado, nos fuimos a cenar un plato combinado, y con un mini paseo con mucho frío, volvimos a dormir a la autocaravana.

A la mañana siguiente… diazo para subir al monte!!

Habíamos quedado por la mañana con 6 amigas de Edurne, que nos recogerían para subir a hacer raquetas a la estación de Roncalia. Tras desayunar e ir a comprar unas mandarinas para media mañana, por fin llegaron.

Salimos dirección a Mata de la Haya (esta también en el mapa), aparcamos en su parking y nos comentaron que para hacer raquetas estaríamos mejor en la zona de la Contienda, y que alquiláramos el equipo en el Ferial. Subimos al Ferial, y allícogimos las raquetas y los bastones, las cargamos en el coche y marchamos al siguiente parking, el de la Contienda.

Aparacmos y nos preparamos para meternos en faena. Breve explicación por parte de la irakasle (profesora) Saio de cómo ajustarse las raquetas, y su correcto funcionamiento, y ya estábamos preparados para arrancar nuestra ruta.

Bueno, decir que el caminar con ellas y usarlas es bastante fácil, y para el recorrido las zonas peligrosas o raras están perfectamente señalizadas. Solo hay que seguir el camino de otros “raqueteros” más madrugadores.

De todos modos nuestra guía nos iba comentando por donde era el camino en todo momento…

Empezamos a caminar y demostramos que éramos un equipo duro, con una gran resistencia y un empeño grande por subir hasta donde nos habíamos propuesto, y no fue fácil. El camino al principio era un paseo llano, durante el cual aprovechamos para sacar fotos y disfrutar del paisaje.

Y, aunque hubo alguna caída, alguna tirada, y muchos ratos de “la lengua fuera”, conseguimos subir y llegar hasta dónde habíamos previsto. Mereció la pena, y no solo por el almuerzo, sino por el cumplir nuestros propósitos, y disfrutar de unas vistas increíbles.

 

Nos dispusimos a descender y volver al campo base… he de reconocer que si te pones las raquetas y empiezas a caminar te entra la vena de alpinista a lo Juanito Oiarzabal. Pero claro, la realidad es otra bien distinta…

Volvimos a los coches, devolvimos las raquetas y nos acercamos a la Venta de Juan Pito, un lugar en el que te tocará esperar y coger turno, pero la espera merecerá la pena. Migas, alubias, chuletillas de cordero, chuletón, postres caseros…

Cogimos turno, tomamos unas cervezas, esperamos lo suyo pero por fin llegó el momento, el hambre nos invadía, Naroa quería comer, y ¡¡¡madre mía cómo nos pusimos!!!

Terminamos, nos sacamos la última foto del equipo de los ocho, de los ocho “miles”.. y nos bajamos a Isaba dónde Edurne y Unai nos quedábamos a dormir.

Aprovechamos para ducharnos, descansar y jugar a un juego de mesa de escape rooms que tenemos (decir que estamos enganchados a los scape rooms).

Al día siguiente teníamos intención de volver a subir a la estación a alquilar un trineo o dar un paseo, pero cerraron el puerto por fuerte ventisca, así que nos dimos un paseo por Isaba para hacer hambre, ya que comíamos en el Hostal-restaurante Lola, en Isaba.

Y oye, otro acierto de restaurante, menú del día muy rico y a buen precio, os lo recomendamos si os acercáis a la zona.

En fin, si decidís hacer una escapada por todo ésto, pasaros por nuestra página de mapas, ya que os hemos apuntado los parkings posibles para dormir, y los restaurantes en cuestión, pulsando sobre el mapa de Navarra.

Ah, por cierto, os dejamos también una foto del plano de pistas y parkings.

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6 pensamientos sobre “DE RAQUETAS EN EL RONCAL

  1. Carlos Arbizu

    Misión cumplida! Acabamos de regresar de hacer raquetas en Belagua siguiendo tus consejos y tenemos que reconocer que hemos disfrutado mucho y ademas esta nueva actividad nos ha permitido acceder a unos paisajes que ya habíamos olvidado.
    Gracias y ve preparando una nueva ruta, si es posible en globo que nos falta. ..

    1. lente Autor del artículo

      muchas gracias al menos conseguí que 2 semanas más tarde mis padres hicieran raquetas…jejeje

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